&E-PUB ↠ Nosotros caminamos en sueños ⇯ Ebook or Kindle ePUB free

Pron refleja parte de la guerra de Malvinas mediante una historia cargada de un sinsentido absoluto y personajes que por ignorancia, cobard a, locura o valor terminan haci ndose queribles y perdurables Dentro de ese delirio isle o y humano aparece todo lo que el verdadero conflicto, los militares y los medios escond an en aquella poca De lo mejor en ficci n que le sobre Malvinas Y con esta obra, Pron se encolumna con Bruzzone, Kohan y Mariana Eva Perez entre algunos otros pocos hay otra forma de narrar lo vinculado a la dictadura en la literatura argentina Ya era hora. Lo absurdo y lo rid culo de la guerra La sin raz n de toda guerra Las escenas b licas todas sin sentido, de un humor delirante Situaciones cantinflescas Soldados que tienen que pagar por sus gastos de salud, tropas que no tienen provisiones para enfrentar esta guerra ni material de intendencia frente a un poderoso ej rcito que ocupa la posici n del enemigo Soldados que no carecen de valent a pero carecen de una raz n para esa guerra La guerra nunca tiene un sentido l gico Los tres chiflados Moe, Larry y Curly. A veces pasa, supongo, que reconocemos la grandeza de un libro pero nos es completamente superficial Quiero decir, percibimos las fortalezas y el ingenio de lo que leemos sin que eso toque fibras internas Y en esa frialdad se fueron las 2 estrellas del puntaje perfecto Vi la iron a y el sarcasmo que proponen una nueva forma de narrar el morboso esc ndalo que es la guerra en general pero que tambi n se instalaron como un espacio que exig a la guerra de Malvinas en la literatura argentina Entend como ambos eran, tambi n, recursos para condenar la estupidez de una guerra perdida siquiera antes de empezar Entendi los gui os al contexto de Malvinas Las m ltiples cr ticas de un Estado autoritario y deshonesto que manda hombres a luchar una guerra absurda para robar, beneficiarse y enriquecerse por detr s Percib el juego de soldados con apellidos ingleses y argentinos, mezclados, como parte de un mismo ej rcito porque, en el fondo, qui nes son nosotros y qui nes ellos cuando se trata de matar o morir Todo eso es m s que suficiente para entender que el libro es bueno, muy bueno Pero nunca pude sentir nada, ni siquiera risa, ni siquiera enojo. Publicado en Pron dos facetas del mismo autor La controversia de una opini n.Esta rese a sobre dos obras del argentino Patricio Pron puede resultar incoherente en s misma, incluso contraproducente para el mismo autor Coincide que el joven escritor acaba de ver publicadas dos obras de car cter muy diferente y que nos revelan dos facetas de su creaci n art stica adem s, las dos obras han sido publicadas por editoriales diferentes y con motivos distintos Ciertamente, ambas me han producido sentimientos encontrados que pasar a describir Nosotros caminamos en sue os publicada dentro de Penguin Random House Mondadori nos trae al Pron novelista dedic ndose a lo ficcional se trata de una s tira posiblemente relacionada con la guerra de las Malvinas, pero extrapolable por extensi n a cualquier guerra Y esto es as porque, m s all de lo geogr fico, todo lo que va apareciendo lleva un hilo conductor detr s subyacente Quisiera presentar una queja, se or Yo tambi n lo har a si fuera usted respondi el Capit n Mayor observ ndolo, y pregunt De qu se trata Quisiera dejar constancia de mi desacuerdo con esta guerra, se or , dijo Zinovy Rozhestvensky Por qu soldado , quiso saber el Capit n Mayor Porque es peligrosa, se or Usan armas de verdad, no de juguete Quiz hasta usen tambi n tanques y aviones Alguien puede ser lastimado Mejor nos marchamos de aqu de inmediato , propuso Pero si no ha estado en la guerra ni un d a , dijo el Capit n Mayor Un d a es m s que suficiente Mejor me voy antes de que me maten Me ha sorprendido gratamente la vena humor stica del autor, no voy a negar que en ciertos momentos, por lo absurdo de las situaciones planteadas me arranc la sonrisa el problema es que, para el p blico espa ol, este libro traer reminiscencias de los mon logos del humorista Gila, no s si el autor lo intent conscientemente o ha salido involuntariamente pero, m s de uno y de dos, recordar n al humorista Quieres decir que solo actuaremos como personas responsables y ganaremos la guerra si continuamos bombarde ndolos , pregunt En principio s me respondi , pero no es que los bombardeemos a ellos sino que ellos nos bombardean a nosotros y no es que as ganemos la guerra sino que ellos la pierden y no es que as actuemos responsablemente sino solo de forma de no ser considerados irresponsables , dijo Una vez m s, me pregunt si Morin solo quer a confundirme con alg n oscuro prop sito, o si tambi n l estaba confundido No pierde la oportunidad Patricio de utilizar el texto como reflexi n del oficio period stico y de las injerencias del Estado en la libertad de prensa, un tema siempre actual, nos encontremos en la poca que nos encontremos Qu te ha parecido , pregunt Morin Una basura t sabes que no fue as c mo sucedi , respond Ver s, El Nuevo Periodista solo escribe lo que le piden , le defendi Morin S lo escribe lo que le piden Lo dices con toda naturalidad, como si dijeses El Nuevo Periodista pesca con mosca Es que El Nuevo Periodista no pesca con mosca solo escribe lo que le piden Eso es lo que te estoy diciendo , insisti Morin Lo que no nos puede hacer olvidar el leit motif, el alegato antibelicista, el sinsentido de la guerra Me pareci una objeci n razonable y no puse reparos, pero luego pens que a n hab a una pregunta por hacer Qui n se beneficia con todo esto pregunt Nosotros , respondi Morin r pidamente Qui nes somos nosotros , volv a preguntar, y tuve la impresi n de que me hab a pasado toda la guerra haci ndome esa pregunta A pesar de que, en mi caso no resulte tan estimulante, por el uso de los lugares comunes que ya han visitado tantos autores antes que l y porque, no nos enga emos, no me seduce la forma de expresarlo tengo que reconocer que esta obra es m s f cil de recomendar a un lector com n Pron utiliza muchas referencias literarias pero lo hace de una manera lo suficientemente sutil para no agobiar ni entorpecer la historia.el libro tachado 9788415832287Muy diferente es, sin embargo, la segunda obra El libro tachado , publicado por Turner El Pron ensayista es considerablemente m s interesante para un servidor por mi bagaje personal, aunque, desde luego, estimo que lo que trata el argentino puede resultar poco amigable para el lector habitual la profusi n de notas al estilo del inimitable David Foster Wallace, la multirreferencialidad y el uso de conceptos que conllevan una cierta reflexi n y significados ambiguos son caballos de batalla para la interesante aunque dificultosa narraci n.En parte de la sinopsis editorial encontramos latente la ambici n del autor Y hace falta reflexionar a fondo sobre el futuro de la literatura, y sobre lo que nos ense an los libros que no tenemos en la estanter a los censurados, tachados, quemados, prohibidos Los que no escribieron los autores silenciados, bloqueados, dementes o suicidas Y, con perd n, los que se plagiaron, se piratearon o se robaron Este libro tachado no pretende ser una historia de la literatura, pero es la historia que un lector no puede dejar de leer Por un lado, una historia de la literatura a trav s de los libros que no tenemos en nuestra estanter a, lo mejor del libro sin lugar a dudas, adem s de resultar lo m s original creativo por otro lado, una reflexi n al presente futuro de la literatura, donde asistimos al discurso corporativo editorial, ya habitual y poco enriquecedor, que desmerece el resto de la obra.Centr monos en la primera parte con algunos de sus destellos, los mejores del escritor en opini n de un servidor tomando como base a Barthes y la muerte del autor y a Foucault Qu es el autor , este hilo conductor es la trama que sustenta su reflexi n hist rica libresca en este marco la trayectoria del Ouvroir de Litt rature Potenttiele se revel como determinante al llegar casi a definir una topograf a literaria tras las consecuencias de La muerte del autor barthesiana Con su trayectoria, el Ouvroir de Litt rature Potenttiele llam una vez m s la atenci n sobre el hecho de que toda literatura se construye con la ayuda de procedimientos y mediante la adhesi n a formas que determinan qu se puede decir y c mo, evitando as la dispersi n y la proliferaci n que se producir an si el autor careciera de un marco A su vez, al sistematizar las restricciones pasadas y crear otras nuevas, el OuLiPo se acerc quiz de manera involuntaria a la consecuci n de un objetivo largamente acariciado por algunos el trazar un mapa topogr fico de la literatura y acotar un repertorio de posibilidades que permitiera seguir escribi ndola incluso tras la muerte del autor y de la literatura como productora de sentido La idea de los libros que han desaparecido como parte de la historia literaria nos trae ecos, en este caso de su fragilidad de hecho la cultura, en pocas de crisis es lo que sufre m s, es lo que primero se abandona Todos los libros destruidos y quemados y los textos jam s escritos e incluso los ilegibles son el reverso necesario de la literatura que nuestra cultura ha preservado le sirven de trasfondo pero tambi n de advertencia sobre su propia fragilidad Lo que nos lleva igualmente a esos autores que no han existido, y a los autores ficticios falsificados o incluso a aquellos que colaboran entre s , una variante avanzada de esa Muerte del autor Aunque lo primero que viene a la mente al pensar en escritores que no hayan existido nunca es la ingente cantidad de autores ficticios resultado de la pr ctica de la falsificaci n literaria, el hecho es que tambi n se produce un tipo de muerte de autor en el momento en que cesas la colaboraci n En el cap tulo de falsificadores aparece uno de esos conceptos, el de las misery memoirs, tan en boga en la actualidad y que, posiblemente, no dejar n de estarlo nunca debido a la b squeda emp tica del lector como Las misery memoirs son obras literarias cuyos autores y editores promocionan y comercializan apelando a ciertas estrategias editoriales y a la inclusi n de unos paratextos que inducen a los lectores a creer que se trata de relatos autobiogr ficos como su nombre indica, a menudo estos textos narran historias personales terribles abusos sexuales, drogadicci n y persecuci n pol tica o religiosa son tres de sus temas m s recurrentes A partir del cap tulo dedicado a los an nimos, ya encontramos un avance de lo que comentaba al principio relacionado con la red No es casual, por supuesto, que la pr ctica de la publicaci n de obras literarias de forma an nima y la publicaci n de pseud nimos realmente impenetrables haya desaparecido casi por completo con la excepci n de la red, donde prolifera como garant a necesaria para la pr ctica del insulto y de la difamaci n , ya que las empresas que comercializan literatura no tienen como objeto la venta de libros sino la de autores Lo curioso de este argumento es que desacredita parte de lo le do, ya que la muerte del autor no se ha producido m s que para la cr tica, de hecho, fue el desencadenante que ha servido para el desarrollo de otras perspectivas cr ticas posteriores No nos enga emos, los lectores de hoy en d a siguen buscando, la mayor a, autores, aunque pueda haber otras causas de elecci n que, evidentemente, se producen, y que no son el objetivo de este texto.Lo que me hizo gracia es que olvide el uso de los pseud nimos como parte de estrategia comercial actualmente, solo tenemos que ver los casos de King como Richard Bachman que cita y el de Joanne K Rowling como Galbraith o el de Banville Benjamin Black, para enseguida centrarse en el uso de esto en las redes para difamar e insultar procedimiento habitual de trolls pero desde luego no estamos ante un comportamiento general.Esto, de todos modos, es un aperitivo ante lo que aparece en el infame Crisis , donde nos encontramos la habitual demonizaci n de la red predicada por editores editoriales y mayor as de autores en consonancia con pol ticas editoriales, Pron, emparentado con Penguin Random House Mondadori, dominadora junto con Planeta de la mayor a del sector editorial espa ol, no desentona en su discurso progresista con peroratas como la siguiente La publicaci n en la red que ha sido considerablemente facilitada en los ltimos tiempos mediante la popularizaci n, la simplificaci n y el abaratamiento de la tecnolog a de dise o de p ginas web y la existencia de plataformas para la creaci n gratuita de blogs, presenta dos tipos de problemas El primero est relacionado con la tecnolog a misma, que, en primer lugar, dificulta notablemente la lectura de textos extensos ya que estos carecen de materialidad y desaparecen de la vista a medida que son le dos en pantalla en segundo lugar, ha reducido a m nimos el tiempo que se requiere para acceder a la literatura pero no ha podido acelerar la velocidad con la que esa literatura debe ser le da, que sigue siendo baja y, en tercer lugar, convierte en simult neas las actividades no simult neas de leer y opinar sobre lo que se lee, entre las cuales ya no media la reflexi n El resultado es un tipo de comunicaci n literaria en la red principalmente superficial, con notables y muy valiosas excepciones El segundo de estos problemas est vinculado con el hecho de que la multiplicaci n de blogs y p ginas webs personales en los ltimos a os por lo mencionar la dispersi n de los contenidos literarios en redes sociales y su reducci n empobrecedora en los ciento cuarenta caracteres de una de las redes m s populares del momento ha conducido parad jicamente a la reducci n de su visibilidad, as como a su p rdida de inter s y atractivo, lo que queda de manifiesto, por ejemplo, en la reducci n de visitas y comentarios en los blog literarios en los ltimos tiempos Dos focos principales tiene este discurso, el primero, el de las limitaciones de la tecnolog a para la lectura, parece que dificulta la lectura de textos largos, no ha favorecido el aumento de lectura y, infierno de los infiernos, convierte en simult neas la opini n y la propia lectura Tienen gracia las limitaciones , lo que no tiene tanta gracia es que obvie lo que la tecnolog a ha favorecido para el fomento de la lectura accesibilidad de libros a trav s de ebook que supone ahorro en espacio y coste, compartir impresiones con otros lectores al mismo tiempo que se lee que fomenta clubes de lectura y que ayuda a que se puedan leer m s obras y profundizar en ellas conjuntamente olvida conscientemente imagino una dimensi n social posible gracias al fomento de redes de lectura sociales que ofrece la tecnolog a y olvida igualmente que, comentar impresiones iniciales no tiene por qu ser bice para que haya reflexi n posterior sobre la obra que se est leyendo Pero, claro, queda mejor decir que todo lo que se hace en la red es SUPERFICIAL con notables y valiosas excepciones para no generalizar, jaja El segundo foco es, como no pod a ser de otra manera el aumento de blogs y webs que no valen para nada y que ensombrecen los contenidos literarios que l considera rigurosos, posiblemente su grupo de amigos, porque ya sabemos los que llevamos ya tiempo en esto, c mo se ayudan entre estos amiguetes, aunque nadie les lea por su deliberado cripticismo , y, c mo no, twitter, y su dispersi n literaria No digo que haya parte de raz n en su argumento, dispersi n y twitter se convierten en pleonasmo por definici n natural de la red social y es cierto que hay muchos blogs que carecen de valor cr tico El problema es que estos blogs, incluso aquellos que solo digan que los libros son bonitos por la portada, tienen muchos lectores detr s, en algunos casos, como los de literatura juvenil, miles de lectores y no son despreciables m s bien, busquemos lo positivo y utilicemos lo bueno de ellos el fomento de lectura, el juego de afinidades que se da entre blogs y lectores, te da una idea de d nde quieres ver tu libro rese ado y eso, le guste o no a Patricio, es evidente y MUY utilizable por cualquier editor con dos dedos de frente.M s adelante, por si no nos queda claro vuelve a redundar en el segundo foco, el ninguneo de la posible cr tica que pudiera surgir en espacios literarios ubicadas en esa diablura que es la red En ese sentido, ninguno de los espacios en la red en los que se pone de manifiesto este tipo de cr tica es interesante por s mismo, sino s lo como s ntoma de una enfermedad m s general y posiblemente m s grave que la calumnia, que ya es grave , que es la fosilizaci n de la forma en que le amos en el pasado y la inexistencia a n de alg n tipo de alternativa A lo mejor la alternativa es no anclarse en el pasado y mirar hacia delante aprovechando lo que est pasando, es inevitable y no se va a frenar, no ser mejor subirse al carro y aprovecharlo llevarlo a tu terreno Como parte de esta enfermedad, siento mucho haber hecho esta cr tica que, posiblemente, no satisfaga al autor, es lo que tiene, estar involucrado en estas odiosas redes de internet.L stima esta parte final de un libro que resulta muy estimulante en s mismo Dos propuestas diferentes y, la verdad, que invitan a una reflexi n. La primera imagen, como en toda buena novela, expresa el sentimiento y sinsentido provocado por la resoluci n que dicha imagen recibir en las p ginas posteriores Patricio Pron comienza su novela con la descripci n de un momento perturbador y asombroso sobre la cabeza de nuestros protagonistas, en el maldito cielo de las Malvinas, se encuentra suspendida una bomba Suspenso que marca el origen del relato, e imagen que muestra la fundaci n on rica del mismo.Una bomba suspendida en el aire es una estupidez, pero tambi n lo es todo acto relatado en la guerra La operaci n, vista de esa forma, es, sin embargo, incompleta pues el ejercicio realizado por Pron consiste precisamente en crear un sentido total de la guerra construido a partir del sinsentido intr nseco de la misma Sentido que, por supuesto, s lo es una construcci n posible dentro de las posibilidades narrativas de la ficci n.Lo curioso de los relatos sobre guerra es que en su mayor a buscan una conmoci n sentimental, rastrean un lector humanizado que repudia las acciones de la guerra por todo lo que niegan y no tanto por todo lo que significan Pron indaga entonces en esos otros significados, no los de la humanidad y el lento respiro de la esperanza dentro de una situaci n catastr fica como la guerra, sino la guerra vista desde su m s absurda connotaci n la plena estupidez, la plena tonter a que resulta imposible describir de una forma distinta a la acotada por el t tulo de la obra que dio origen a Nosotros caminamos en sue os Una puta mierda.A n as quiz haya que recordarlo , los relatos sobre guerra despiertan siempre una emoci n ficticia, todo en ellos parece cargado de cierta esperanza novelesca Sucede que la guerra no s lo significa la confrontaci n entre dos ej rcitos, sta tambi n implica la ambici n de un ut pico triunfo, triunfo cuya imagen se muestra rodeada por un sue o perturbador, que bien puede ser entendido como una brutal mentira o como un estratagema de la ficci n Pron prefiere hacer los dos Ridiculiza la mentira desde personajes carentes de intelecto pero certeros en su funci n dentro del relato Estos act an tal c mo podr a actuar un individuo que ha perdido el sentido com n para dejar espacio a toda clase de est riles nacionalismos frente a un escenario de anticipada derrota necesitados de sentido, desprovistos de una inteligencia medianamente humanizada Simplemente act an, reaccionan y conviven en el accionar del relato, incluso su estupidez y pobre percepci n de la realidad constituye un enga o funesto que mantiene al lector en la b squeda de alguna inteligencia, quiz la del narrador, quiz la del autor, quiz la del soldado O Brien, capaz de resolver algo en esta neblina de insensatez.Cabe plantear incluso una posibilidad austera el creador de los relatos sobre la guerra, aqu l que manifiesta libremente la inclusi n de la ficci n en el cerrado entramado del texto, es un creador de contenidos absurdos y ejecutables nicamente en la perseverancia de la ficci n nicamente la mentira dot a la Guerra de las Malvinas de un sentido fidedigno, sentido donde la naci n argentina pudiera fundamentar su confianza Durante meses, medios y canales de informaci n suministraron la noticia sobre el falso triunfo de Argentina en aquella guerra, mediatizaci n evidentemente fallida en el momento en el que fue revelada la sorpresiva derrota del ej rcito argentino.La imagen de la bomba que nunca cae puede entenderse como una analog a de esta suspensi n de la informaci n La mentira pende sobre la cabeza de los cr dulos, es cierto pero dentro de la ficci n, dentro de la partici n que corresponde al relato en el territorio de la falsedad, una bomba que nunca cae despierta uno de los aspectos m s sensibles que circundan a cualquier relato la imaginaci n, por s misma una mentira, el constructo on rico al que s lo podemos acceder mediante algunos m todos contados dormir y so ar, por ejemplo, pero tambi n la lectura de un libro como Nosotros caminamos en sue os.En los sue os, as como en los relatos, no hay diferencia tajante entre los componentes que pertenecen a la mentira y aquellos que refieren a la realidad El relato no los confunde pero necesita que progresen a la par, como los escrutinios de Levrero en b squeda de un yogur, escrutinios que sorprenden por su extraordinaria capacidad para relatar una breve y hasta rid cula noci n individual y transformarla en una asequible observaci n sobre las dificultades que implica encontrar lo que buscamos.La guerra, sea como sea, es una realidad que dif cilmente habremos de enfrentar, pero que sin duda llegaremos a conocer, en la mayor a de los casos mediante una construcci n de mentiras y una justificaci n consciente del sinsentido De dichas construcciones s lo podremos aspirar a conquistar una especie de natural desenga o, pero la capacidad de la ficci n para someter en sus l mites lo que conocemos como Historia, nos obliga a indagar en ella para evitar que lo acontecido pueda repetirse, olvidarse o solidificarse como objeto de mera contemplaci n, y si acaso ha de repetirse o condenarse a la exhibici n en museo, que sea desde la fascinaci n de un tiempo y mundos imaginarios El tiempo, pues, donde una bomba suspendida es posible.Luis Arce See at Una novela que sin duda resulta actual en el contexto de conflicto que se vive en Am rica latina, sin claridad en las causas, los rivales y los conflictos en s Una manera de tenernos a quienes aqu vivimos en tensi n infinita y constante en beneficio de unos cuantos sectores que con sus mentiras nos hacen caminar en sue os Me pareci una lectura interesante aunque poco clara en momentos pero que desde la mitad del libro agarra velocidad y ritmo. Libro corto Por suerte Historias de la guerra de las Malvinas contadas por alguien que no pudo estar all Motivos de edad A veces parece una enorme comedia astracanada sobre la guerra Pero no es Catch 22 quien quiere Y Don Patricio no puede Las dem s veces es una historia sin sentido Entretenida a ratos Para de robar, grita uno todo el rato Sin sentido Sin sentido especial Suerte que el libro es corto El Pa s lo pon a bien Ponen bien todo lo que comentan Relaci n calidad precio, horrorosa El libro en castellano es caro Y este es muy corto Por suerte Dicen que tiene libros traducidos en muchas lenguas Debe de haber voracidad lectora. &E-PUB ⇨ Nosotros caminamos en sueños ☆ Best EPub, Nosotros Caminamos En Sue Os Author Patricio Pron This Is Very Good And Becomes The Main Topic To Read, The Readers Are Very Takjup And Always Take Inspiration From The Contents Of The Book Nosotros Caminamos En Sue Os , Essay By Patricio Pron Is Now On Our Website And You Can Download It By Register What Are You Waiting For Please Read And Make A Refission For You Magn fico relato de una ficci n que se ambienta en la Guerra de Malvinas pero que pudiera ser cualquier sue o o pesadilla Pron sabe mostrar c mo algunos sue os quisi ramos no so arlos por ser reales o c mo a veces la pesadilla m s monstruosa necesita un relato para ser vivida.